viernes, 27 de mayo de 2011

¿Temor a las primarias o miedo a perderlas?

“Votamos a Bernardo, todos” . La consigna se propagaba en voz baja. En el escrutinio, Bernardo arrasaba entre las sonrisas apenas disimuladas de sus seguidores. Después de proclamar los resultados, el profesor reclamaba la presencia a su lado del nuevo delegado de clase. Y estallaba la gran carcajada: el elegido no existía, nuestra argucia adolescente dejaba en evidencia la bisoñez del nuevo tutor. “De verdad, ¿no sabéis hacer nada en serio?”


En el PSOE tampoco están para muchas bromas. Cuando Zapatero anunció hace casi dos meses que no iba a ser candidato a la presidencia del Gobierno en 2012, muchos interpretaron que ya se había ido. Y la situación se ha desmadrado. En el discurso que anticipaba su adiós, el todavía líder socialista presumió de democracia interna y prometió un proceso de primarias, aludiendo a que Rajoy fue designado por Aznar. Pero los socialistas no han sacado el mayor provecho posible de ese mensaje de legitimidad.


La sonora renuncia de Carme Chacón, repitiendo lo que quería hacer (e implícitamente señalando que no le han dejado) evidenció el jueves su malestar por el aparente juego sucio que ha favorecido al otro candidato conocido a la sucesión, el desde entonces sonriente Alfredo Pérez Rubalcaba. Si hace tan solo unos días los jóvenes indignados se hacía eco del descontento contra ciertas prácticas de la clase política, la batalla soterrada en el aparato socialista para evitar el voto de los militantes no va a mejorar la imagen de los grandes partidos.

A Felipe González, y creo que a los de su quinta, nunca les gustaron mucho las primarias. Hoy el expresidente del gobierno asegura en un artículo en EL PAÍS que, si acaso, preferiría una candidatura de consenso. Obvio; el asunto es si hay que evitar la disputa a cualquier precio. Lo llamativo es que durante la transición interna que él pilotó a partir de 1996 fracasaron las dos posibilidades: la designación de Almunia en un congreso dio paso a su derrota ante Borrell en las primarias, y generó luego la desafección del partido hacia el candidato electo. El final es conocido: retirada de Borrell (por sus lejanas relaciones personales con dos evasores de impuestos), Almunia a las elecciones, mayoría absoluta de Aznar.

Tras la severa derrota electoral del domingo, la sucesión de Zapatero avanza entre la sensación de que la consigna “cuidado con las divisiones” ha abierto la puerta para ejercer todas las presiones en un sólo sentido: sobre Carme Chacón. Y aunque no quiero compararla con Valdano, no parece que Florentino Pérez ni el azulgrana José Luis hayan ejercido hasta el final las funciones arbitrales que los presidentes pueden asumir en caso de conflicto. Al final, resuelto el "quién", la contienda sobre cómo decidir el contenido de su programa (en congreso o conferencia) ha bajado de tono.

Chacón será el futuro, como se ha apuntado intencionadamente, pero tenía derecho a luchar por el presente. Hace dos semanas me parecía que se enfrentaba a un reto casi insuperable. Sin embargo, la necesidad de renovación derivada de la derrota del 22-M jugaba, a medio plazo, a su favor. Su retirada es frustrante pero inteligente. Deja en el aire el aroma de que el partido “le debe una”, aunque también la constatación de que ni siquiera Zapatero ha podido garantizarle la oportunidad de competir. Puertas afuera, su paso atrás y su firmeza para eludir un consenso forzado subrayan la impresión de que otros, más que temor metafísico a las primarias, tenían miedo real a perderlas por el voto de los militantes. No dudo de la capacidad de Rubalcaba, pero el riesgo último para el PSOE es que sus simpatizantes acaben en 2012 optando otra vez entre sonrisas por nuestro inexistente Bernardo.    

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Chacón será el futuro. Un futuro apocalíptico, desde luego, porque es la continuación del zapaterismo, además de ser una independentista catalana. Y Rubalcaba, que es la continuación del felipe-zapaterismo, no parece más saludable ¿Cuál de las dos opciones era peor? Pues la verdad, recordando que Felipe dejó el paro en el 22% y Zapatero ya va por el 21%, me parece a mi que no importa mucho quién gobierne el PSOE con tal de que no gobierne España.

Lola dijo...

El PSOE necesita urgentemente irse de #acampada y olvidarse de todo, desconectar, volver con las pilas cargadas, nuevos bríos...(La travesía que nos espera es larga, y éstos hasta que se cosquen...)

Francisco de Apellániz dijo...

Si las alternativas son o PP O PSOE, estamos perdidos.
El problema es mucho mas grave y pasa por un cambio radical en nuestro sistema economico-productivo, manifiestamente injusto, un cambio en el sistema electoral y en definitiva, ir a una democracia real. La democracia que hoy "gozamos" nace de las cenizas de una brutal dictadura y es impuesta en forma de Pax Romana. Noy hay ruptura con el pasado.

Santiago Saiz de Apellániz dijo...

Anónimo, tienes razón en que el elevadísimo paro es la característica común a la última etapa de Felipe González y a lo que parece ser la última de Zapatero. No creo que Chacón sea independentista, pero en todo caso ya no va a presentarse.
Lola, estoy de acuerdo en la necesidad de renovación para el PSOE....y en la necesidad de que la izquierda adopte una posición sobre el Estado del Bienestar ¿más Estado, menos Estado? No sé si era mejor para el PSOE Chacón o Rubalcaba, pero tanto hablar de democracia interna para llegar a unas primarias de candidato único y recomendado...decepcionante..
Y Francisco, pues hay más alternativas, pero ahora mismo sólo PP y PSOE parecen estar en condiciones de gobernar.. Sobre la ruptura o no con el pasado, habría mucho que valorar sobre lo deseable y lo posible...La democracia,,, creo que hay que mejorarla... pero debilitarla, nunca.
Gracias a todos por vuestros comentarios. Santiago.

tana dijo...

Visto desde la perspectiva que da la distancia, creo que la lucha interna del Psoe no hace más que perjudicarle..Y me pregunto si el hecho de que Chacón sea mujer, además de catalana, habrá tenido algo que ver en su "retirada.....Será como el magnífico y emocionsnte partidazo del Sábado, por goledada, pero sin ninguna emoción y para nada magnífico.

Santiago Saiz de Apellániz dijo...

Bueno, por lo que tengo entendido, a Chacón le hicieron ver, repetidamente, que ponía en peligro la unidad del partido...No dudo de la capacidad de Rubalcaba, ni del derecho del PSOE a elegir como le apetezca a sus candidatos,,, pero el procedimiento de primarias ha sido oficialmente descafeinado...Gracias, Tana