viernes, 15 de julio de 2011

Camps estaba desnudo

Rajoy tenía razón. Nadie podía creerse que Francisco Camps se hubiera vendido a una trama corrupta por tres trajes. De hecho, son bastantes prendas más (hasta 25, con un valor total estimado de 14.000 euros) las que sentarán el próximo otoño al presidente de la Generalitat Valenciana en el banquillo de los acusados para responder por un delito de cohecho impropio continuado. En lenguaje de la calle, se le juzgará por recibir regalos valiosos siendo funcionario público. El objetivo de la trama Gürtel era “ganarse, mediante el agasajo, el afecto o el favor de las personas obsequiadas”. “Los regalos no fueron hechos por pura relación de amistad”, según consta en el auto de procesamiento no recurrible del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.
    
Nunca he pensado que todos los políticos sean corruptos. Pero el efecto de los corruptos acaba desacreditando al sistema. Mariano Rajoy, rápido a la hora de distanciarse de Correa, “el bigotes” y compañía, tuvo la oportunidad de apartar a Camps de las listas de su partido. No quiso prescindir de él como candidato y ahora, salvo que decida lo contrario, tendrá que verle, en plena precampaña o campaña nacional, interrogado con el traje de presidente autonómico. Un papelón. El líder del PP no lo tiene fácil para elegir un sustituto, el calendario judicial de los líderes de su partido en la Comunidad Valenciana no es demasiado alentador. 

Hace dos meses, Francisco Camps perdió votos, pero consolidó su mayoría absoluta (55 escaños de 99 posibles) en la Comunidad Valenciana debido al desplome socialista. ¿Limpia la victoria en las urnas sus responsabilidades judiciales? De ninguna manera. Si el 22-M quedó patente que sus conciudadanos  prefieren un gobierno del PP, la integridad democrática aconseja que sea dirigido por otra persona. En el penúltimo intento de lavar su imagen, el propio Camps  prescindió de los colaboradores imputados a la hora de formar su nuevo ejecutivo. No será suficiente, aunque para la  portavoz el procesamiento sea "una cuestión de trámite". También tiene responsabilidades políticas por las mentiras que ha ido reiterando durante dos años de avatares judiciales con la esperanza de que la causa quedara archivada. Del ofendido “claro que me pago mis trajes” inicial al reconocimiento final de que pudo aceptarlos como dirigente del PP valenciano, una treta fallida para sortear el presunto cohecho. Este viernes se le ha impuesto una fianza de 53.000 euros. 

Su partido tampoco sale bien parado. Primero, porque la red Gürtel se formó en torno a él. Luego, porque las pesquisas han dejado al descubierto que, tras una entrevista con Federico Trillo, la empresa Forever Young manipuló la contabilidad para favorecer la versión de que Camps  había pagado en metálico las prendas. En tercer lugar, porque el procesamiento incluye a dos ex altos cargos de la Generalitat Valenciana, Víctor Campos y Rafael Betoret, y a un ex alto cargo del PP, Ricardo Costa. Y en cuarto lugar porque el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana encausó en mayo a la cúpula del PP valenciano (aunque no personalmente a Camps) por delito electoral, cohecho y prevaricación. Es decir, se investiga si altos cargos del gobierno levantino adjudicaron contratos a cambio de regalos a la trama Gürtel, y cómo la red corrupta actuó para financiar actos de campaña del PP. Todo ello, no hay que olvidarlo, con perjuicio para los fondos públicos.

Camps se descubre hoy desfilando como el emperador del cuento. Se sentía alabado por sus colaboradores, agasajado por sus poco recomendables "amiguitos del alma", tolerado por la dirección del PP, encumbrado por los buenos resultados electorales. Vestía como un ganador y sin embargo estaba desnudo. No tenía ni una mala factura para tapar sus vergüenzas.

4 comentarios:

Gooseboy dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gooseboy dijo...

Bueno, al juicio irá con algún traje pagado de su bolsillo, ¿no?

Yo puedo enteder que este tío se quiera presentar, y como además gana, sienta que el sillón es suyo. Lo que no puedo entender es que en esta democracia no haya ningún mecanismo que le impida presentarse. No ya de su partido, sino del propio sistema democrático. Igual que el rey sanciona las leyes, ¿no podría erigirse (el rey, presidente de la república o lo que tengamos en cada momento) en garante de la ética en el juego democrático?
En Italia o Alemania, que no están tan lejos, sus presidentes de la república se niegan en ocasiones a sancionar determinadas leyes, porque no les parecen éticamente correctas o en favor del bien común. Me parece un ejemplo.

Anónimo dijo...

Camps no se merece seguirmal frente de la comunidad valencia. Lo de sus trajes, aparte de cutre, ha sido de una torpeza política monumental. Eso sí, mientras estemos entretenidos de halando de cuatro trajes y cuatro euros nl se hablará de lo más gordo....Anda q no hay corruptelas en las CCAA y la valenciana no se salva,claro

Santiago Saiz de Apellániz dijo...

Gracias por leerlo, y por el comentario. La primera reacción delPP fue decir que eran "tres trajes" intentando justificarlo por la costumbre social del regalo. Un traje a medida no es unregalo habitual que le llega a alguien por sorpresa. En todo caso, la causa más grave será la de financiación irregular del PP. Absolutamente de acuerdo en la necesidad de investigar corruptelas en las CC.AA. - los Eres del PSOE andaluz, por ejemplo- porque todas al final suponen usar mal o en beneficio de alguien el dinero de todos. Lo que agrava este asunto es que Rajoy le haya dejado presentarse. Un abrazo.