jueves, 29 de diciembre de 2011

Chita era mentira

Chita ha muerto y yo me encuentro mal. El deceso del popular chimpancé, descubierto el 24 de diciembre, se conoció en España a primera hora del miércoles 28. Y aunque iba rebotando por diferentes medios digitales, la única liana fiable conducía a unas declaraciones de la responsable de un zoológico de Palm Harbor, Florida, a un periódico local. Según su versión, la mona había fallecido de una insuficiencia renal a la edad de 80 años. Curiosamente, también reconocía que un animal de esa especie rara vez supera los 45.

La Chita muerta, la de Florida
De ese medio, el Tampa Tribune, obtuvo también los datos la agencia Associated Press, que con su aval convirtió la duda en materia noticiosa. Mientras, las redes sociales avisaban con su silencio: no había conversación sobre el asunto en Twitter, ni siquiera en las zonas más cercanas a la última residencia de la eximia simia. El éxito viral llegó más tarde, cuando los obituarios, documentados, creativos y tirando a crédulos, competían en las webs de todo el mundo.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Más café, mejor periodismo

En el gran día de Rajoy, la estrella ha sido, para infortunio de ambos, Fernando Alonso. Desde hace ocho años, el líder del PP había esperado este momento. Desde el lunes, ha ido enunciando desafíos, anunciando ajustes, renunciando a esperanzas, intentando cuadrar las cuentas del debate de investidura. Desde este mediodía es presidente del gobierno y medita sobre los integrantes de su ejecutivo. El protagonista indiscutible era él hasta que el piloto de Ferrari ha hecho pública su separación de Raquel del Rosario, y le ha adelantado sin remisión en el podio de las noticias más vistas del día.

La última sesión de Café&Periodismo (Foto: @albertofdiez)
El dato, muy interesante, ilustra uno de los aspectos que mayor discusión suscitaron el pasado sábado en la XVII edición de Café&Periodismo . El coloquio, aquí podéis recuperarlo,  había sido convocado para recordar a CNN+ al cumplirse un año de su cierre y sobre todo para analizar las perspectivas de los canales televisivos de información continua. Al hilo de aquellos improvisados directos en que la noticia iba cobrando forma sobre la marcha, alguien prendió la mecha: “Era el Twitter de entonces”. E inmediatamente estalló la discusión sobre la relación entre las redes sociales y la información o, planteado de otra forma, entre la separación de Fernando Alonso y la investidura de Mariano Rajoy.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Tuitadictos

Imagen de Rajoy difundida en Twitter
Mariano. Hombre de Estado. Se estrenó en Twitter colgando una foto con Santiago Segura, pero desde que ganó las elecciones permanece reunido. Aunque responde a las preguntas de los periodistas de ciento en viento, de vez en cuando nos regala a través de la red social, a modo de migajas, una imagen de su apretada agenda. El lunes, con el Comité de Dirección del PP, quiso enviar un mensaje de austeridad. Tres botellines de agua para nueve personas. Ni un vaso por cabeza. Habrá que poner orden. El de la silla vacía, que quizá se levantó para hacer la foto, se había reservado un botellín enterito para él. Mientras, en la calle, muchos ciudadanos se preguntan por el reparto de los recortes.

El relevo se ventila en Twitter. La vida, también. Larry Sion es un humorista de Alicante que anunció una madrugada de la semana pasada que marchaba con su pareja al hospital para dar a luz. Antes de nacer, su hija ya tenía un perfil en la red social. Y los amigos de papá, a base de compartir nervios y chanzas, convirtieron #LarrySionPapiChulo en trending topic. Un regalo moderno, menos típico que la canastilla o los patucos.  

domingo, 20 de noviembre de 2011

Rajoy contra el desencanto

Las realidades mandan. Unos políticos que aseguran, con irrefutables datos, que el país está fatal, han arrasado en las urnas a otros que afirmaban, con argumentos creíbles, que a partir de mañana será peor. Del optimismo inconsciente de 2008 a la competición de pesimismo. La justificada alegría del PP, la participación del 72%, eclipsan el cansancio con el que muchos ciudadanos han seleccionado su papeleta.
    
El veredicto resulta incontestable: respaldo absoluto al tratamiento de choque insinuado,  aunque no especificado, por el PP. Rajoy ha conquistado la legitimidad de las urnas para aplicar los recortes y ajustes que considere oportunos. La economía sienta a  la derecha en el banco azul. El PSOE tuvo candidato pero nunca posibilidades. Su hundimiento, pierde más de cuatro millones de votos, le devuelve a la incertidumbre del año 2000. Sus políticas de derechos civiles y prestaciones sociales pasan, por inapelable decisión ciudadana, al fondo de la agenda; y sus diputados, a la oposición.

sábado, 12 de noviembre de 2011

El abismo populista

Malos tiempos para los políticos profesionales. En estos días de campaña, el eco de sus propuestas se estrella contra el descrédito acumulado por las corruptelas de algunos. Con un gesto de fastidio, muchos ciudadanos desconfían de la movilización electoral mientras las redes sociales se agitan cuestionando la representatividad de diputados y senadores. Los votantes más concienciados se quejan, y con razón, de que la democracia no debe agotarse en las elecciones. Pero esta misma semana, sin siquiera tiempo para acudir a las urnas, dos primeros ministros europeos, el griego Yorgos Papandreu y el italiano Silvio Berlusconi, han tenido que abandonar sus cargos para facilitar gobiernos técnicos, de emergencia o de unidad,  que se enfrenten con mayores garantías a la crisis económica.
   
Berlusconi se propuso encarnar a escala nacional su éxito en los negocios y ha acabado convirtiéndose en una broma pesada para toda la Unión Europea.

                               

De “Forza Italia” al “Pueblo de la Libertad”, los nombres lo dicen todo, el entonces presidente del Milan FC y magnate de televisiones de discutible gusto estético, ha encontrado en dos fuerzas aparentemente dispares como la Alianza Nacional y la Liga Norte unos respaldos que, incluso con rencillas y traiciones, le han permitido protagonizar la política italiana durante la última década y media. La eficiente retransmisión comunicativa de su liderazgo eclipsó a su primer antagonista, Romano Prodi, y ha mantenido desorientada y descabezada a lo largo de años a la oposición de izquierda.