viernes, 8 de marzo de 2013

Abecedario de la contingencia: F

Fallecer, fracaso, fugacidad 

Falleció Chávez, la voz bolivariana, y hasta los ‘enemigos imperialistas’ le concedieron un piadoso comunicado de respeto. No murió el martes, dicen los opositores, y es cierto. Comenzó a desaparecer cuando espació sus peroratas, cuando bajó por motivos de salud el volumen de la revolución. Ahora su Venezuela acusa el vacío y pretende llenarlo con llantos, homenajes, nombramientos. Ruido. Porque el silencio es la muerte, también para los autoproclamados líderes carismáticos que imparten doctrina por televisión en nuestras tediosas tardes de asueto. 

Expiró el presidente expansivo, comandante infatigable, convincente por aburrimiento, siempre decidido a esgrimir la emoción y el carisma para retorcer las instituciones, para recortar la democracia en nombre de una justicia social que tampoco ha acabado de conquistar. Aspiró a ser símbolo y lo consiguió. Deja heredero, legado y productiva cuenta en Twitter. Después de tanta palabra, el problema es la pretenciosa corporeidad post-mortem, condenada de antemano al fracaso. Ahí quedará el líder, confinado en una caja, ¿o será urna?, embalsamado y en guardia, inquilino perpetuo de una eternidad que no le corresponde. 

domingo, 24 de febrero de 2013

Abecedario de la desolación: N

Nación, No sabe/No contesta
 
Desde que aquellos guardias civiles, secuestradores por obediencia debida, abandonaron el Congreso a través de las ventanas, la Cámara ha permanecido cerrada y sin ventilación. Algunos días de diciembre –en 2012, ni siquiera eso- se abren los portones para que en civilizada fila cientos de pacientes ciudadanos deambulen  por el hemiciclo, deploren como es de ley los disparos golpistas y presuman de que se han sentado tres minutos gratis en el escaño de un ministro. Fuera de programa, las visitas a la tribuna de invitados suelen acabar en protesta y expulsión. Pero no se quejen los votantes críticos con las restricciones en el acceso a los salones enmoquetados. ¿Alguien recuerda la última vez que vio a un cargo de relevancia paseando sin escoltas ni asesores?   

Debate prescindible sobre el deplorable estado de esta nación en el diván. Discursos, declaraciones, réplicas y contrarréplicas. Rajoy revive, derrota al supuesto revulsivo Rubalcaba y perdemos todos. No por el resultado de su particular cara a cara, sino por la letra pequeña de las encuestas. Según Sigma Dos, el 41’7 por ciento de los encuestados nosabenocontesta  quién ganó tan trascendental cita política de nuestra Spaña doliente. El porcentaje supera a los que creen que se impuso el presidente (36’6%), y se dispara respecto a los indiferentes y/o desinformados de 2011 (33’3%) y de 2010 (25’9%).  El CIS completa la radiografía de un ritual de interés menguante. Para el 36,9% de los encuestados, no ganó ninguno. El partido que más crece, el NsNcNls. En castellano viejo, 'No sabemos, no contestamos (o directamente) nos la suda'.  

lunes, 4 de febrero de 2013

Abecedario de la desolación: S

Spaña, Suiza

Una vez pasé por Suiza y me pareció civilizada.  Empezaban los 90 y en nuestra gritona España un veterano nuevo rico, Jesús Gil, presentaba un programa en Telecinco dentro de un jacuzzi. Sus efluvios populistas, adornados por una escolta de curvas recauchutadas, acabaron salpicando y empapando el buen gusto nacional, si es que eso alguna vez existió. Frente a tan obscena exhibición semanal de billetes y poderío, las cámaras acorazadas y las cuentas sin titular conocido. Suiza era elegante, Suiza era discreta, Suiza era Europa aunque nunca ejerciera, aunque siempre haya optado por abstenerse.

Toca mojarse, regresemos al jacuzzi. ¿Por qué tanta gente votaba a Gil pese a la obvia evidencia de  que sus virtudes se limitaban a la cartera? Por la sencillez de su mensaje: cualquiera puede ser rico, cualquiera puede ser político, cualquiera puede ser rico y político al mismo tiempo.  Como era de esperar, el alcalde de Marbella usó el cargo público para engordar sus negocios, fue condenado, regresó a la cárcel –ya había estado en el franquismo- y murió apestado. Para el pueblo llano, por sus delitos; en el fondo, era como todos. Para los políticos corruptos, por evidente, por ‘ostentóreo’; siempre mejor Suiza.

lunes, 21 de enero de 2013

Abecedario de la desolación: C

Ciudadanía, Corrupción, Ciclogénesis explosiva 

Huele mal, huele a a mierda este domingo, y el fango se transparenta bajo las moquetas movedizas del poder. Las ratas huyen de las alcantarillas, asoman a la calle con billetes de 500 euros en la boca entre la indiferencia de los paseantes resignados a sobrevivir. Lejos de los salones, en la periferia del sistema, los más pesimistas cabecean pensando que también perderán, como las anteriores, esa batalla. 

Nubarrones sobre Sol. En el kilómetro cero de la indignación han plantado, no consigo imaginar para qué, una furgoneta policial de atención al ciudadano. No consta que los agentes hayan llegado para encarcelar a los traficantes de privilegios ni a los corruptos. Ni siquiera que vayan a cobrar un plus por su propio hartazgo. Da igual, tampoco molestan, apenas estropean una esquinita en la foto de los turistas. Y a quién le importa lo demás.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Cap. XI: Año uno, empate a cero

‘No estamos donde quisiéramos estar’. Mariano, desconcertado por la sinceridad de su propia afirmación, se echó hacia atrás, miró al fondo de la sala, se tranquilizó al sentir sobre el pecho y la espalda la elástica de Casillas, ajustada bajo la camisa, la corbata y su chaqueta oscura.  Detuvo como pudo, todavía en frío, las primeras preguntas. Atornillado a la línea, fue despejando las malintencionadas menciones a los datos negativos. Contra las promesas pasadas, las realidades presentes, no-hay-que-engañarse; contra las realidades presentes, los pronósticos voluntaristas, hemos-cambiado-el-rumbo. Contra los pronósticos voluntaristas, la apelación a los valores, pido-comprensión-y-solidaridad. Y para rematar, rememorando el manualillo de Zapatero, el último condimento. Una pizquita de optimismo, coño, que somos españoles: 'Saldremos'.   

El presidente regresó a su despacho, al lugar donde sí quisiera estar, reconfortado y dispuesto a evaluar con Superlópez sus poderosos recursos persuasivos. Sobre el escritorio, la foto de Ángela Merkel, radiante y juvenil, retratada con el chándal de Mourinho. En la tele, Rubalcaba saltaba con el pie derecho sobre el alambre, retorcía la cintura enhebrando evasivas sobre las disensiones y disquisiciones del PSOE. Quizá porque el runrún de críticas internas le recordaba al desierto que dejó atrás o tal vez por practicar la alta política que predica puntualmente desde hace 37 años Su Majestad, Mariano le envió un mensaje privado de ánimo –‘Alfredo, aguanta, será mejor para todos’- antes de interrogar a su asesor de comunicación. ¿Cómo lo has visto?’ ‘Hemos salvado el empate, seguro’.